
El perro del hortelano es una comedia palaciega de Lopez de Vega, publicada en la Oncena parte de las comedias de Lopez de Vega Carpio (Madrid, 1618) cuyo título hace alusión al refrán «El perro del hortelano ni come ni deja comer». Esta moraleja se puede extender laboralmente a personas supuestamente exitosas que asciende a puestos jerárquicos complaciendo a sus superiores y castigando a sus inferiores. Más grave es cuando esos perros se dizfrasan de buenas personas y al mejor estilo de Ética a Nicomaco, llegan a jefes de departamento. Actualmente estoy sufriendo el efecto de uno de esos perros que te hacen la vida laboral difícil, cosa que te jode la vida personal. Uno está a merced de su doble moral y no sabe por que lado lo va a cagar a uno. No dejandote avanzar o peor tratandote de que pierdas el trabajo en busca de favorecer a un aliado para inflar su ego. Por supuesto toda esa estrategia no es gratis, pierden amigos y ganan enemigos, o mejor, ganan amistad por conveniencia suya. La mejor manera de defenderse de estos perros es descubrirlos y elimarlos apenas aparecen, no dejarles espacio de poder, porque cuando uno se da cuenta ya es demasiado tarde.